Espalda Osteoporótica

Espalda Osteoporótica 2017-04-15T14:08:29+00:00

Cuanto la densidad de masa ósea va disminuyendo, generalmente por factores como la edad, la falta de ejercicio, dietas deficitarias, exposición solar escasa, pero también el consumo de ciertos fármacos, el riesgo de sufrir fracturas aumenta. Las fracturas osteoporóticas de la columna vertebral no necesariamente se producen a consecuencia de un traumatismo grave. Un esfuerzo moderado al levantar un objeto del suelo puede ocasionar un aplastamiento vertebral, que resultará muy doloroso, además de acelerar la deformidad de la espalda.

Aunque la mejor forma de prevenir la osteoporosis y sus consecuencias es el ejercicio físico, cuando la fractura ocurre existen varias posibilidades en el tratamiento de las fracturas osteoporóticas.

En primer lugar, el TRATAMIENTO CONSERVADOR, mediante el uso de corsés rígidos y analgesia suficiente. Puede intentarse en el caso de que el aplastamiento sea de pequeña entidad o bien no contribuya excesivamente a la deformidad general de la espalda. Pero tiene la desventaja de someter al paciente a un largo tiempo de inmovilización y dolor, lo cual resulta mal tolerado en pacientes de edad avanzada.

Cuando fracasan los intentos conservadores o bien los efectos secundarios esperables son poco deseables, o bien el paciente no desea retrasar su curación, o bien existen factores que aconsejan la reestructuración vertebral,  hay varias posibilidades para conseguirlo.

La VERTEBROPLASTIA consiste en inyectar un cemento acrílico o cerámico en el cuerpo de la vértebra fracturada. El soporte inmediato aportado por el cemento desde el momento del fraguado, hace desaparecer el dolor de forma inmediata.

La vertebroplastia no consigue por lo general, corregir la deformidad de la vértebra, aunque con los nuevos cementos de alta densidad y si la fractura es reciente, se puede conseguir este efecto.

Con algunos cementos existe cierto riesgo de fuga hacia el canal medular o el sistema venoso, aunque los nuevos materiales y un buen control radiológico evitan la mayor parte de complicaciones.

La CIFOPLASTIA es más útil cuando deseamos corregir el acuñamiento vertebral y recuperar, en la medida de lo posible, la altura del cuerpo. La técnica es muy similar a la vertebroplastia, pero inicialmente se introduce un balón que al hincharse consigue la expansión de la vértebra, para posteriormente inyectar el cemento en la cavidad creada.

La cifoplastia no consigue la expansión si la fractura ocurrió hace más de 2 meses. En ese caso es más económico realizar una vertebroplastia y tan efectiva como la cifoplastia.

En algunas cirucunstancias, cuando la inestabilidad es un problema, puede ser necesario utilizar la CIRUGÍA ABIERTA o combinar alguna de las técnicas anteriormente vistas con CIRUGÍA PERCUTÁNEA.

Nosotros estudiaremos su caso y le propondremos el tratamiento más eficiente que le obligue a asumir el menor riesgo y coste posibles.