Lo que dicen nuestros pacientes

Experiencias 2016-12-26T10:48:30+00:00
Quiero contar mi experiencia!

Venciendo mi Trastorno Disfórico Premenstrual

Me llamo Isabel Olivenza,  tengo Síndrome de Ovario Poliquístico y Trastorno Disforico Premenstrual grave.

Con 15 años me bajó la menstruación y a partir de ahí empezaron los cambios en mí, tanto psicológicos como físicos.  Según el psiquiatra que me trató era una depresión de adolescente aunque yo siempre había sido una niña muy cariñosa y siempre estaba riendo.

Me pasé mi vida yendo de un ginecólogo a otro… y de un psiquiatra a otro, y solo me mandaban pastillas y más pastillas: antidepresivos, ansiolíticos, anticonceptivos y hormonas que me anularon hasta hace poco como persona. Una bomba atómica para mi sistema inmune.

Con 33 años me quedé embarazada;  fue un embarazo horroroso con ansiedad y dolores (ahora sé que mi síndrome se estaba prolongado más y más).  Cuando tuve a mi hijo no podía estar con él porque me encontraba muy cansada, sin energías, con mi ex pareja discutía por todo. Él y mi hermana me llevaron a unos de los mejores psicólogos de Madrid: el Dr. Nuñez con quien hice una terapia muy avanzada  (psicoanálisis). Fue duro porque saqué parte de mis miedos y porque encontré lo que realmente intuí desde el primer momento: que mi depresión en gran parte era causada por mi ciclo menstrual. Durante el proceso del psicoanálisis encontré a la que fue una de mis salvadoras, la ginecóloga Juani Lafaja (Elche) ella me examinó hasta la raíz. Tenía una inflamación crónica desde el año 2001 a la que otros ginecólogos no le dieron importancia. Entonces me diagnosticó Trantorno Disforico Premenstrual debido a una INFECCIÓN E INFLAMACIÓN CRÓNICA UTERINA. Fue muy duro, pues las personas de mi entorno no me entendían. La Dra. Lafaja me prescribió medicinas naturales para desintoxicar mi cuerpo y me dijo que llevara una alimentación restringida de lácteos, cereales, trigo, alimentos procesados, etc. Pero yo me encontraba sola y muy deprimida, sobretodo cuando unas de las chicas que conocí en un foro con este mismo problema se terminó suicidando. Fue muy duro aceptar mi enfermedad, pensé que me pasaría como a mi amiga. El verano del 2017 fue unos de los más duros. Llegue a tomarme 15 orfidales, pero como era inmune a ellos no me hicieron nada. Gracias a la fuerza que me dio mi hijo, mi familia y las gotas GINEVITEX  (que me ayudan a equilibrar mi menstruación) así como la separación con mi pareja hoy estoy mucho mejor. Sigo teniendo dolores, pero mi estado emocional ha cambiado. Estoy mucho mejor.

Gracias al Dr: David Nuñez Palomo y a la Dra. Juani Lafaja hoy puedo decir que estoy venciendo mi enfermedad.

Un saludo y un abrazo grande

Isabel Olivenza
Alcalá de Henares

En buenas manos con la Dra. Lafaja

Soy paciente de la dra Juani Lafaja.
Como bien dicen no puede hacer milagros y menos recuperar completamente a alguien como yo, que lleva años con el síndrome premestrual severo y que lo he identificado hace sólo un año.
Mi tratamiento con la Dra. Lafaja es más largo porque no puedo estar en Elche por tiempo, pero lo que sí puedo afirmar es que la doctora atiende como nadie en cuanto a trato personalizado y muchas veces desinteresado.
Yo confío en el tratamiento a pesar de lo duro que ha sido en ocasiones puesto que cada una reacciona diferente al tratamiento. Pero tengo clarísima la relación entre la inflamación con la alteración del ánimo.
Mi profunda admiración a todo el equipo y espero aportar un granito de arena al seguir las pautas y cambio de hábitos, etc.
Ahí voy con segunda tanda de antibióticos, con fuerza y confianza .
Investigando mucho y agradecida siempre!!

Covadonga Fernández

Mi experiencia con el tratamiento para el SPM de la Dra. Lafaja

Me dispongo a intentar contar mi experiencia con el SPM. Reconozco que me vienen tantos e intensos recuerdos a la cabeza que no sé por dónde empezar.

Realmente no tengo claro cuando empezó todo, lo que sí recuerdo muy bien es cuando acabó. Probablemente algunos síntomas comenzaron con las primeras reglas, que nunca fueron regulares y sin dolor, aunque eso no lo llevaba mal hasta el día en que esas reglas empezaron a ir acompañadas de fuertes crisis de ansiedad y pánico.

El principio del fin tuvo lugar hace 5 años aproximadamente cuando mi padre, que es médico, empezó a observarme y estudiar mi caso hasta diagnosticarme TDPM. Fue entonces cuando empezó una lucha familiar incesante en búsqueda de una solución.
Fui a muchos médicos y probé muchas terapias que no funcionaron; pero un buen día, en una de esas búsquedas desesperadas en internet, encontré el testimonio de Angela (antigua paciente del Dr. Lolas y hoy orientadora de pacientes) que finalmente me llevó hasta la Dra. Lafaja.

Y por fín me puse en sus manos, aunque con un poco de excepticismo al principio debido a los fracasos terapeuticos anteriores. Desde entonces mi vida ha cambiado tanto que no soy capaz de transmitir cuanto.
No he vuelto a pasarme días encerrada en una habitación llorando sin encontrar una salida. No he vuelto a tener episodios de comportamiento descontrolado, ni a sufrir esa impotencia que me hacía sentir tan mal.

Para mí el problema principal no era solo el hecho de estar mal, muy mal algunos días al mes. Lo agotador era tener que hacer el tremendo esfuerzo de “levantarme”, intentar empezar de cero, y a los pocos días volver a “caer”. Hoy, casi un año después del alta, aun me cuesta creer que me haya curado y pueda hacer vida normal todos los días del año.

Es curioso, pero también recuerdo que al principio del tratamiento, un día Ángela me contó cómo la mayoría de las mujeres una vez curadas retomaban sus vidas y olvidaban lo mal que un día llegaron a estar, hasta el punto de dejar de implicarse con esta terrible enfermedad. Entonces yo no era capaz de comprender cómo podía haber mujeres que habiendo pasado por esto podían llegar a desentenderse una vez curadas. Lo triste es que yo me convertí en una de esas mujeres que olvidan contarle al mundo que hay esperanza.
Y es mi pareja, quien ha sufrido conmigo esos terribles días en los que no había luz, la persona que me ha hecho ver que no debo olvidarme de que un día estuve muy mal y que debo compartir mi experiencia. Por eso he intentado sacar un hueco para aportar mi pequeño granito de arena, con una tremenda obligación moral de no desentenderme y no ser ingrata con la enorme oportunidad que la vida me brindó al cruzarme con Juani. Porque la Dra. Lafaja es una excelente profesional que nunca deja de formase, implicarse y cuidar a cada paciente.

Deseo que en un futuro no muy lejano, del conocimiento y la experiencia de Juani se puedan llegar a beneficiar miles de mujeres que hoy sufren, porque esas mujeres podrán tener una mejor calidad de vida. Para ello será necesaria la implicación de otros profesionales de la ginecología que hoy siguen mirando hacia otro lado.

Hoy estoy feliz, recuperada y esperando que nazca mi bebé en un par de meses.

Si mis palabras son capaces de ayudar al menos a una mujer, ya habrá merecido la pena escribir mi historia.

Marta Lorca

Agradecemiento

Buenas tardes a todos,

Yo solo quería comentar que he sido operado por el doctor Manuel Segura Trepichio hace seis semanas de la espalda. Tenía dos hernias lumbares (L4-L5 y L5-S1) y de verdad el dolor provocado por las dos hernias era insoportable. Después de haber tenido la intervención, mi vida ha cambiado 100%. Estoy muy contento y agradecido. El corte fue mínimo y se ha curado muy bonito y el dolor del nervio ha desaparecido por completo. aún estoy recuperando, pero aun así estoy mucho mejor ahora que anteriormente de la operación. El doctor Manuel Segura Trepichio es un excelente cirujano y si usted está esperando una operación, puedo decir con toda confianza que está en buenas manos. Mi vida está siendo normal gracias a él y su equipo.

Un saludo cordial,

Michael Schoonen

Michael Schoonen

Recuperar mi vida

Parece increíble que un órgano enfermo pueda afectar a tantos aspectos de la vida. Ha sido maravilloso comprobar cómo sanaba mi útero y al mismo tiempo volvían mis fuerzas, mi alegría, mi sueño reparador. En cambio fue una dicha despedirse de la irritabilidad, la depresión, la caída del cabello, la inflamación, insomnio… Malos compañeros que llegaron a hacer muy difícil mi vida.
El camino del tratamiento fue largo, pero mereció la pena absolutamente.
Gracias al planteamiento de la doctora Juani, respaldada en los trabajos previos de grandes profesionales he recuperado mi vida.
Sólo es una lástima que tantas mujeres estén limitadas por esta enfermedad y no todas tengan profesionales tan competentes como la doctora Juani y sus colegas.
Mucho ánimo a las que estéis en proceso de curación!
Y a las que estéis pensando si probar o no esté tratamiento, ánimo también!. Merecerá la pena!!

Abigail

DECEPCION SINDROME SPM

Mi nombre es Silvia,

Queria dejar constancia de mi testimonio por si puedo ayudar de este modo a otras pacientes que se encuentran en la misma situación que yo

Dí con esta clínica despues de leer mucho sobre el síndrome que padezco SMP y enseguida me puse en contacto con Ángela la persona con la que he tenido un contacto mucho más fluido que con la propia ginecologa la Doctora Juana Lafaja, muy bien asesorada por Ángela a la cual agradezco todo el cariño que me ha transmitido a la hora de atenderme y solventar cada duda que ha surgido, me animé a contactar con la Doctora.

Me desplacé a Elche realizando un enorme esfuerzo económico po mi parte y allí recibi mi primera consulta con la Doctora Lafaja, le hice saber que por mi trabajo yo no tenia posibilidad de desplazarme a Elche a lo que al parecer no suponia ningún problema porque podiamos seguir en contacto via skype.

En esa primera consulta analizó mi perfil, me realizó una exploración y una biopsia y por ello aboné la cantidad de 450€, he de decir que fue algo fría, distante y seria, me sorprendió porque habia leido bastantes comentarios buenos en cuanto a su cercania y empatia con las pacientes, esto no es algo a lo que le diera una vital importancia puesto que yo confiaba en ella y en su forma de tratar esta enfermedad.

El primer paso era realizar un tratamiento para limpiar todo mi estomago mediante una serie de productos que me recomendó, y luego seguiriamos con antibioticos, la cuestión es que en 5 meses que han pasado desde la primera visita o encuentro con la Doctora sino es porque yo me he encargado de enviarle mis preguntas y mi sintomatología por parte ni de ella ni de la clínica he recibido el más mínimo interés, a mi parecer si deposito mi confianza y mi dinero en una persona aún sabiendo que está a bastante distancia de mi ciudad entiendo que por parte de esta persona tiene que haber un seguimiento.

Ayer quise contactar con ella puesto que mi salud ha empeorado desde que sigo sus instrucciones y estoy preocupada y esta misma mañana se ha puesto en contacto conmigo, mi sorpresa ha venido dada cuando me ha comentado que igual no le intereso como paciente puesto que no puedo desplazarme allí personalmente, que ella no puede estar pendiente de todas las pacientes a la vez, y que me busque otro profesional que resida cerca de mi ciudad¡¡¡¡ después del desembolso economico y el transtorno de tener que desplazarme a su clinica se permite el lujo de hablarme de este modo, eso sí después de abonar la cantidad anteriormente señalada más los gastos del desplazamiento, y para más asombro de mi persona, me comenta que quizás esté algo molesta con ella porque mi sintomatologia hace que a veces pueda encontrarme irritada, me hace este comentario una persona que se dedica a ayudar a las personas¡¡¡¡¡¡

En ningún momento pensé que alguien aparentemente un gran profesional de esta displicina que vuelca su vida en ayudar a pacientes con esta dolencia pudiera tratarme de este modo, decepeción absoluta es lo que siento y tristeza por haber confiado en esta ginecologa, sólo me queda agradecer nuevamente el trato, la dedicación y el cariño de Ángela, una gran profesional sin ser ginecologa que me ha ayudado más que el propio médido y sin cobrarme nada por ello, no dudaré en trasmitir mi experiencia con esta doctora a todas las mujeres que tengan la misma sintomatoligia que yo, ha sido una gran decepcion y una absoluta perdida de tiempo

un saludo

SILVIA RODRIGUEZ FERNADEZ

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RESPUESTA DEL EQUIPO DE NG CLÍNICAS:

Estimada Silvia, sentimos mucho tu decepción. Entendemos que llevar un tratamiento personalizado para el Síndrome Premenstrual severo requiere de mucha dedicación y se hace relativamente difícil cuando las pacientes no pueden desplazarse hasta Elche o realizar teleconsultas online cada cierto tiempo para que haya un seguimiento apropiado al tratamiento propuesto.

En cualquier caso tomamos nota de tus opiniones para poder mejorar.

Deseamos que encuentres pronto ayuda profesional.

Equipo de NG Clínicas

ZAMORA

Testimonio

Después de muchos años sufriendo el SPM severo y la indiferencia de la clase médica y/o ginecológica al respecto, que deviene una aflicción más, y de conocer por internet el enfoque del Dr. Lolas y su tratamiento en Chile, que me pareció, desde el principio, coherente y convincente, tuve la fortuna de conocer el testimonio de Ángela (española tratada por el Dr. Lolas) y su generosidad por difundir el tratamiento a través de la revista Discovery Salud, y otras plataformas digitales, y luego, a través de ella, a la Dra. Juana Lafaja.
La Dra. se dio cuenta de que no podía dar una respuesta definitiva a las dolencias de sus pacientes y de las limitaciones e interrogantes que presentaba la ginecología “convencional” y que hacía falta ir más allá en el diagnóstico y tratamiento del Spm. Así que gracias a su inquietud y vocación de servicio, después de su aprendizaje con el Dr. Lolas, Juana empezó a tratar la Cervicitis Crónica desde la perspectiva del Dr. Lolas en su consulta de Elche.
Por fin tenía la oportunidad de recibir el tratamiento más cerca. Así que no dudé en ponerme en contacto con la Dra. Juana Lafaja y desde el primer instante puedo decir que fue una decisión acertadísima. En primer lugar porque sentirte reconocida ya supone un inmenso alivio, reconocida como mujer que padece una patología que tiene un nombre y su raíz en el cuello del útero. Y luego, porque, aparte de ser una médico excelente, es una persona de una sensibilidad y calidad humana excepcional.
Después de 15 años de sufrimiento y progresiva pérdida de la calidad de vida, una ginecóloga, Juana Lafaja, tuvo la deferencia de mostrarme una fotografía del cuello de mi útero y lo vi claro: estaba muy enfermo y totalmente desatendido. Así que después del tratamiento, con dos criocirugías, el aspecto de mi útero mejoró muchísimo y, en consecuencia mi salud también. En mi caso la recuperación no ha sido del 100% debido probablemente al inicio tan tardío del tratamiento, por eso animo a todas las mujeres o chicas jóvenes que se estén planteando realizar el tratamiento que lo hagan teniendo en cuenta que cuanto más temprana sea su aplicación, más efectivo será.
Puedo dar fe de que la Dra. Juana Lafaja no se limita a la aplicación de un protocolo si no que está comprometida con la salud de las mujeres y hace todo lo posible por avanzar en el conocimiento de las causas de ésta patología contribuyendo al avance científico y mejorando el tratamiento en base a la experiencia. Asimismo sus consejos dietéticos también me han sido muy útiles para evitar procesos inflamatorios. Aprovecho ésta feliz oportunidad para agradecerle de nuevo a ella y a su equipo su inmensa labor. Me alegra ser un eslabón más de ésa cadena de testimonios para dar a conocer éste tratamiento y que cada vez más mujeres puedan beneficiarse de él y dejen de sufrir, pues no es cierto que tanta dolencia tenga que ver con la naturaleza de la mujer…
Besos,
Eva

Eva Domènech Benet
Profesora de Yoga. Hernani

Mi experiencia con el SPM severo y el tratamiento con la Dra. Juani Lafaja

Me llamo Montse, tengo 38 años y soy de Valencia. Este es mi testimonio sobre el fuerte síndrome premenstrual que padecía y del que a día de hoy estoy recuperada casi totalmente. Siempre he sido una mujer que padecía fuertes dolores de menstruación (dismenorrea) a los que tenía pánico, cada mes era insoportable. Nada de lo que me tomaba me hacía efecto. Durante la adolescencia, en el instituto no podía prestar atención al maestro y una vez que llegaba a casa lo sufría con mucho dolor y llanto en mi habitación sobre la cama y con el consuelo de mi madre.

A los treinta años hubo un cambio: los dolores eran los mismos pero, además emocionalmente, durante los diez días antes de la regla, comencé a sentir tristeza, irritabilidad, odio, nerviosismo, temor, ansiedad, insomnio, dolores musculares sobre todo en la parte baja de la espalda (lumbalgia) y una mala relación con las personas cercanas sobre todo mis seres queridos como mis padres , hermano y amigos. En esos diez días antes del periodo me volvía emocionalmente diferente, todo me molestaba y entraba en discusiones por nada. Mi relación de noviazgo también lo sufría algunas veces por los cambios de humor y mi irritabilidad.

Iba cumpliendo años y la situación se agravaba más, era como si en esos días yo no pudiera controlar mi cuerpo, yo no podía controlar mis emociones e incluso tomar decisiones en esos días, era peligroso pues no era yo. Estaba bajo una gran negatividad que luego, al pasar la menstruación, me daba cuenta de la diferencia de mis emociones. Era como una posesión, por así decirlo. Me acuerdo que un día que iba por una autovía en mi coche dirección a un centro comercial, estaba en la fase de mi cambio emocional hacia la regla y empecé a conducir agresivamente e incluso deprisa y por el ultimo carril situado a la izquierda, en el que está prohibido permanecer a no ser que sea para adelantar. Pues yo me mantuve allí 3 km. o más cuando por detrás me apareció la guardia civil de tráfico para que detuviera el vehículo y me llamó la atención. Por suerte no me denunció, pero en ese momento me di cuenta de que verdaderamente tenía un problema de salud grave y que en circunstancias normales no habría hecho semejante cosa.

Empecé a buscar por internet información y posibles soluciones a mi enfermedad y lo único que encontraba era soluciones hormonales como los anticonceptivos, de los cuales yo huía, ya que tuve una mala experiencia con ellos anteriormente y porque además los considero antinaturales. En algunas páginas de internet dedicadas a los cambios de la mujer en la regla también se hablaba de cuidar muy bien la alimentación cosa que ya hacía, porque, gracias a Dios, he tenido una familia donde me han enseñado a comer de todo: verduras, hortalizas, carne, pescado… pero una cosa de la que tal vez si abusaba era de los dulces y chocolates, en los días previos a la menstruación buscaba con ansiedad el saciarme de ellos e incluso si en casa no tenía iba al supermercado a buscarlos desesperadamente. Para mí las casualidades no existen, sino que suceden por una razón. Un día, buscando en internet, encontré una página llamada “Síndrome Lolas” y entonces es allí donde pude leer el testimonio de Ángela que es mi amiga en la lejanía y ha sido un gran apoyo siempre, desde el primer día hasta hoy. Tras leer su testimonio y el de otras mujeres es donde logré sentirme identificada por completo, palabra tras palabra, en las situaciones que habían vivido y entonces sentí que había llegado al sitio correcto. No dudé en escribir mi testimonio y pedir ayuda y fue cuando Ángela me ayudó muchísimo. Me informó de la misma enfermedad que padecía y el tratamiento que hizo en Chile con el doctor Jorge Lolas para el síndrome premenstrual. Una vez percatada de lo que era mi enfermedad: un útero inflamado, el cual en los días próximos a la regla hacia su cambio. Entonces es cuando quise poner remedio a esta enfermedad, porque es una enfermedad. Ángela me daba información y me ayudaba vía correo electrónico en la toma de algunos medicamentos naturales paliativos comprados en herbolario como el Agnus Castus para regular mejor el estado de ánimo y sobretodo me informaba de llevar una correcta alimentación para la inflamación uterina ya que ciertos alimentos no son buenos para ello.

Pasado un tiempo teníamos la esperanza de que algún médico español se pudiera interesar sobre este tratamiento que realizaba el doctor Lolas en Chile y se pudiera llegar a realizar aquí en España. Así que pasados unos meses tuvimos la suerte de poder conocer a la doctora ginecóloga Juani Lafaja la cual se interesó por este tratamiento. Una vez la doctora se informó y se formó de todo lo que era este tratamiento pude ser su paciente. Hice muchos viajes a su consulta que está situada en Elche (Alicante), subía al autobús muy de madrugada y en una hora y media llegaba a su consulta desde Valencia.

Empecé el tratamiento de la doctora con unos antibióticos orales a baja dosis para preparar el útero y pasado este tiempo recomendado empecé con las infiltraciones, que son inyecciones directas en el útero con antibiótico y antiinflamatorio. La primera infiltración uterina siempre la recordaré como la que marcó y dio un cambio a mi vida, a parte de que fue para mí algo dolorosa tuve un cambio en mi persona y empecé a dejar de fumar poco a poco. Y es que la inflamación uterina nos lleva a tomar cosas y alimentos tóxicos. Cada mes iba a Elche a las infiltraciones, que fueron un total de 12. Pasado este proceso ya me realicé la criocirugía, un tratamiento con frío para destruir y renovar el tejido anormal en el cuello uterino inflamado. El proceso de la criocirugía para mí fue un poquito doloroso, aunque sé que hay personas que no lo sufren. Tras la criocirugía, la doctora me prescribió reposo total e ibuprofeno en caso de dolor, además del uso de compresas porque se expulsa fluido. Mis primeras menstruaciones eran muy dolorosas, apenas sangraba o sólo cuando iba al baño a miccionar a causa de que el canal del útero estaba poco dilatado, con lo que la doctora me tuvo que realizar dilataciones en el canal del útero, gracias a esto las reglas se volvieron normales y los cambios psíquicos iban siendo más leves.

Tengo que aclarar que, con el tiempo, el tratamiento realizado por la ginecóloga Juani Lafaja va haciendo su efecto y se va consolidando más por el tiempo hasta su máxima recuperación, al menos así ha sido mi caso.

En resumen, a día de hoy puedo decir que mi recuperación es de un 70-80% mis reglas ya no son para nada dolorosas, siempre y cuando no esté pasando alguna mala racha en mi vida personal, porque todo esto también influye en el útero, porque entiendo que el útero es como otro cerebro que tenemos las mujeres y hay que cuidarlo mucho mucho. Mi estado emocional está mucho más estable, ha cambiado radicalmente y puedo decir que este tratamiento es efectivo porque te da calidad de vida de pasar a estar en depresiones, dolores físicos y enfermedad a tener paz y vida. Mi agradecimiento de todo corazón a Ángela, pues gracias a su testimonio muchas mujeres hoy en día tienen una mejor calidad de vida y son sanadas. Y por último, también de todo corazón y cariño a mi ginecóloga la Dra. Juani Lafaja, por llegar a ser una de las personas médicas en España al interesarse y poner remedio a esta enfermedad que hoy en día lo padecen muchas mujeres. Doy fe de que la Dra. Lafaja es una gran profesional que ha sabido llevar este tratamiento con toda honestidad, delicadeza, empeño, dedicación y sobre todo profesionalidad médica, con todos los recursos y aparatos de última tecnología necesarios para este tratamiento.

Atte: Montse Ma Ca

Montse

Mi experiencia

Desde que me desarrolle a los 12 anos, habia tenido una menstruacion dolorosa y muchos otros sintomas como, dolor de cabeza, nervosidad, rabias, dolor de los cenos y otros. Al pasar el tiempo ya a los 26 anos de edad ya mi calidad de vida era muy terrible, es mas tengo endometriosis y ahora con 37 anos mi vida era peor solo por la cantidad de sintomas que se me acumulaban. Tenia pastillas para cada uno de esos males.Para mi no era sindrome premenstrual, ya que todo el mes tenia algo diferente en los dias. La ansiedad de estar sana me llevo a buscar en internet alguna informacion o lugar de ayuda ya que en Suiza despues de visitar muchos especialistas, no se hallaba solucion para mi problema (lo ultimo fue el aspiral Mirena, que cuando me lo colocaron me toco un nervio interno y me dejo con dolores profundos por una semana) mi pensamiento me indicaba que la ciencia esta muy avanzada y alguna solucin habia y yo iria en busca de esa solucion. Asi que encontre la Clinica NG de la doctora Juana Lafaja en Espana y ya estoy en tratamiento hace tres meses. Puedo ver los resultados rapidamente y en realidad me siento como un milagro de no sentir dolor y los otros sintomas son muy leves que podria decir en una escala del 1-bien al 10-mal yo estaba en el numero 9 de mal, tomando antidepresivos y otros medicamentos. Ahora me siento realmente en 3 positivo muy positivo ha sido el cambio. Gracias al descubrimiento del Doctor Lolas y mi tratamieto con la Doctora Lafaja. Deseo que al terminar el tratamiento pueda informarles que mi vida ha cambiado en definitiva fuera \”EL SINDROME MENSTRUAL\”. Saludos Mileidys

Mileidys Horisberger
Venezolana desde Suiza

Agradecimiento a la Dra. Juani Lafaja

Queremos expresar nuestro profundo agradecimiento a la Dra. Juani Lafaja M. por sus múltiples atenciones ya que no sólo me atendió en su consulta sino también se preocupo por encontrarnos un lugar donde hospedarnos y estuvo constantemente pendiente de nuestra estancia y que todo fuera bien durante estos 3 meses que he permanecido en tratamiento. En sus servicios profesionales hacemos patente su calidad humana y preocupación porque esto se difunda y llegue a más mujeres que ignoran la existencia de este síndrome. No me cabe ninguna duda de que usted pretende ayudar a mejorar a la mujer en los múltiples problemas asociados al síndrome premenstrual agudo. Nos vamos con un profundo agradecimiento, pero ante todo reconociendo una gran mejora en mi salud y calidad de vida. Estoy a sus ordenes para cualquier pregunta de alguna paciente que tenga duda sobre mi experiencia en este tratamiento. Con mucho cariño,

Ana Linda Ybarra y Violeta Escalante
Mexico

Espero que muchas mujeres con SPM puedan ser tratadas

Soy Mexicana y actualmente me encuentro en España en tratamiento con la doctora Juani Lafaja quien nos ha brindado un excelente trato tanto profesional y de calidez humana en todo momento. Descubrimos este tratamiento por medio de la entrevista al dr. Lolas y se me facilitó más venir a España en donde nos llevamos una grata sorpresa. Hace un mes empecé con mi tratamiento y los cambios son muy notorios, me siento mucho mejor en todos los aspectos, físicamente, emocionalmente y con mucha fe al tratamiento. Debo aclarar que ella te realiza cuestionarios y observa el útero para ver si eres o no candidata al tratamiento. Estoy profundamente agradecida con la Dra. Juani Lafaja y con el trato que nos dan en la clínica. Espero muchas mujeres que sufran de este síndrome tengan oportunidad de ser tratadas ya que vale la pena y merecemos tener una mejor calidad de vida.
Saludos

Ani Ybarra
Mexico