Nuevos descubrimientos sobre órganos I: el mesenterio

El campo de la medicina no debe quedarse estancado. Lo que queda por estudiar y descubrir es probablemente mucho mayor que lo conocido. Las investigaciones deben seguir ahondando en multitud de cuestiones y desde diferentes perspectivas, de manera que la medicina pueda evolucionar y ampliar la oferta de respuestas, más curativas que paliativas, a la hora de abordar cualquier enfermedad. Para ello, en la mayoría de los casos, no se precisa de grandes recursos o tecnología avanzada, muchos de los hallazgos sólo requieren de disección anatómica y estudio con microscopio.

Hemos creado una nueva sección dedicada a recientes descubrimientos sobre órganos y la inauguramos con el mesenterio, al que únicamente se le conocía como un soporte del tubo digestivo sin mucha relevancia médica: un repliegue del peritoneo que mantiene en su posición los intestinos uniéndolos a la pared posterior de la cavidad abdominal y conectándolos a la red vascular. Pero a finales del pasado año (2016) se ha identificado un área emergente de la ciencia que ha reclasificado esta parte del sistema digestivo como un órgano propiamente.

En una publicación de una de las principales revistas médicas, The Lancet Gastroenterology & Hepatology, el profesor de Cirugía de la Escuela de Medicina de Graduados de la Universidad de California, J Calvin Coffey resumió las pruebas para clasificar el mesenterio como un órgano.

En el documento estamos diciendo que tenemos un órgano en el cuerpo que no ha sido reconocido como tal hasta la fecha. Esto es relevante universalmente, ya que nos afecta a todos. Hemos establecido la anatomía y la estructura, el siguiente paso es la función. Si se entiende la función se puede identificar la función anormal y entonces la enfermedad. Se pone todo en conjunto y se obtiene el campo de la ciencia mesentérica, la base para una nueva área de la ciencia, de la misma manera que la gastroenterología, neurología y coloproctología, dijo el profesor Coffey.

Durante más de 100 años, el mesenterio había sido considerado como una estructura formada por múltiples partes separadas. Este error data de 1885, cuando el  cirujano británico Frederick Treves aseveró que éste existía de forma esporádica en franjas inconexas y dispersas entre los intestinos y, por ello, no podía ser clasificado como órgano. Desde entonces la medicina no lo estudió como tal al no verlo como una estructura simple, continua y única como ahora se ha descubierto.

El gastroenterólogo Arturo Carranza indica: Se conoce que el mesenterio tiene una alta concentración de ganglios linfáticos, los que regulan la migración de células inflamatorias o cancerosas. Además establece enfermedades relacionadas con el mesenterio como el vólvulus o torsión intestinal, que puede desarrollarse en cualquier etapa de la vida; la no rotación intestinal, que se presenta como cuadro clínico catastrófico en el primer año de vida; la formación de quistes; el cáncer de origen mesentérico, y algunos procesos inflamatorios raros como la lipodistrofia mesentérica y paniculitis. Además, una afección secundaria es la enfermedad de Crohn, que algunos creen que es más de origen mesentérico que intestinal, así también la obesidad, la diabetes y la aterosclerosis pueden estar relacionadas con disfunción del mesenterioInvestigaciones recientes señalan que en el mesenterio se origina una alta producción de proteína C reactiva, molécula que regula el metabolismo de las grasas y el azúcar, añade. También controla algunos procesos de la coagulación.

Por otro lado, el gastroenterólogo Pedro Vinicio Méndez, expresidente de la Asociación Guatemalteca de Gastroenterología, explica que entre las afecciones más frecuentes del mesenterio está la adenitis mesentérica, una infección-inflamación de los ganglios linfáticos de este órgano y que suele confundirse con apendicitis aguda, la cual afecta, principalmente, a niños y jóvenes. También está la trombosis mesentérica, que es una necrosis de una parte de este órgano  que se desencadena por falta de irrigación sanguínea, siendo los más afectados pacientes con enfermedades crónicas como  insuficiencia cardíaca y diabetes, así como algunos tipos de cáncer. Esta última es una condición, grave, mortal. Entre los síntomas está dolor abdominal, diarrea, vómitos, fiebre y sangrado gastrointestinal.

Una mejor comprensión y estudio científico adicional del mesenterio podría conducir a diagnósticos más oportunos, cirugías menos invasivas, menos complicaciones, recuperación más rápida del paciente y menores costos generales.

Ahora los estudiantes de medicina de todo el mundo están estudiando el mesenterio como un órgano continuo, después de que la investigación del profesor Coffey indujera a una actualización en uno de los libros de texto médicos más conocidos del mundo, la Anatomía de Grey.

Fuentes:

By | 2017-07-05T10:25:55+00:00 5 julio 2017|menú principal, Noticias|0 Comments

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