Planteamiento Integrativo para el Síndrome Premenstrual

Los protocolos que utilizamos en NG Clínicas para el tratamiento del Síndrome Premenstrual están continuamente evolucionando. Nuestro objetivo es abordar esta patología de una manera cada vez más amplia, holísitica y personalizada, porque entendemos que, aunque haya un foco importante a nivel ginecológico, tratamos el organismo como un todo interrelacionado y nos adherimos completamente a la máxima de que “no hay enfermedades, sino enfermos”.

Igualmente, creemos que múltiples enfoques médicos, ya sea la medicina convencional alopática, medicina natural u otras, pueden mejorar los resultados.  Éste es, básicamente, el planteamiento de la Medicina Integrativa: ponemos a disposición de las pacientes todos los instrumentos posibles para el tratamiento de esta enfermedad crónica teniendo muy presente, como ya hemos destacado en otros artículos, la etiología infeccioso-inflamatoria principalmente asociadas a una deficiente respuesta inmunitaria.

Junto con la recopilación de síntomas, historial médico, resultados de la citología, ecografías y colposcopia, hemos incluido diferentes tipos de cultivos microbiólogicos así como el análisis de la disbiosis intestinal, que permiten conseguir un perfil más personalizado de la paciente y optar por el protocolo más adecuado.

Como primera medida planteamos cambios nutricionales con ajustes a medida para cada paciente, dando mucha importancia a la situación hepatodigestiva. También tenemos muy presentes los condicionantes ambientales y, si es preciso, aplicamos protocolos específicos, por ejemplo en casos de Sensibilidad Química Múltiple, cuadro bastante común en pacientes inmunodeprimidas.

En función del tipo de infección detectada, si es necesario, se prescribe una antibioterpaia adaptada junto con complementos alimenticios y probióticos que minimicen los efectos secundarios y temporales del antibiótico. Otro protocolo personalizado del que disponemos para la inmunomodulación es la sensibilización con vacunas bacterianas, generadas a partir de los mismos cultivos tomados a la paciente. Los lavados uterinos, tal como los ha descrito el Dr. Toth, también pueden ayudar a combatir la infección de forma más intensiva y local. En determinadas ocasiones se prescriben intervenciones como la crioterapia, destinadas a reparar los daños en el cérvix y a reforzar la respuesta inmunitaria.

Aparte de las recomendaciones dietéticas, también aplicamos los principios de la suplementación ortomolecular para restablecer desequilibrios nutricionales con micronutrientes (vitaminas y minerales) ya sea por vía oral o con alta carga intravenosa, por ejemplo en el caso de la vitamina C, que realizamos en la propia clínica.

Éstas y otras herramientas nos permiten guiar y ayudar a nuestras pacientes, si bien insistimos en que la principal responsable de la mejoría es cada persona. Es vital ceñirse a las recomendaciones nutricionales, evitando las tentaciones, al menos durante el tiempo propuesto, ya que la falta de cumplimiento puede bloquear el efecto de las demás intervenciones. Nosotros ponemos todo por cada paciente y esperamos que igualmente cada paciente se implique con nosotros en su propio tratamiento. En suma, se trata de concienciación, comunicación y constancia.

 

By |2018-08-28T09:36:39+00:008 mayo 2018|Gine, Medicina Ambiental, Noticias, SPM|0 Comments

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