Mi experiencia con el tratamiento para el SPM de la Dra. Lafaja

Me dispongo a intentar contar mi experiencia con el SPM. Reconozco que me vienen tantos e intensos recuerdos a la cabeza que no sé por dónde empezar.

Realmente no tengo claro cuando empezó todo, lo que sí recuerdo muy bien es cuando acabó. Probablemente algunos síntomas comenzaron con las primeras reglas, que nunca fueron regulares y sin dolor, aunque eso no lo llevaba mal hasta el día en que esas reglas empezaron a ir acompañadas de fuertes crisis de ansiedad y pánico.

El principio del fin tuvo lugar hace 5 años aproximadamente cuando mi padre, que es médico, empezó a observarme y estudiar mi caso hasta diagnosticarme TDPM. Fue entonces cuando empezó una lucha familiar incesante en búsqueda de una solución.
Fui a muchos médicos y probé muchas terapias que no funcionaron; pero un buen día, en una de esas búsquedas desesperadas en internet, encontré el testimonio de Angela (antigua paciente del Dr. Lolas y hoy orientadora de pacientes) que finalmente me llevó hasta la Dra. Lafaja.

Y por fín me puse en sus manos, aunque con un poco de excepticismo al principio debido a los fracasos terapeuticos anteriores. Desde entonces mi vida ha cambiado tanto que no soy capaz de transmitir cuanto.
No he vuelto a pasarme días encerrada en una habitación llorando sin encontrar una salida. No he vuelto a tener episodios de comportamiento descontrolado, ni a sufrir esa impotencia que me hacía sentir tan mal.

Para mí el problema principal no era solo el hecho de estar mal, muy mal algunos días al mes. Lo agotador era tener que hacer el tremendo esfuerzo de “levantarme”, intentar empezar de cero, y a los pocos días volver a “caer”. Hoy, casi un año después del alta, aun me cuesta creer que me haya curado y pueda hacer vida normal todos los días del año.

Es curioso, pero también recuerdo que al principio del tratamiento, un día Ángela me contó cómo la mayoría de las mujeres una vez curadas retomaban sus vidas y olvidaban lo mal que un día llegaron a estar, hasta el punto de dejar de implicarse con esta terrible enfermedad. Entonces yo no era capaz de comprender cómo podía haber mujeres que habiendo pasado por esto podían llegar a desentenderse una vez curadas. Lo triste es que yo me convertí en una de esas mujeres que olvidan contarle al mundo que hay esperanza.
Y es mi pareja, quien ha sufrido conmigo esos terribles días en los que no había luz, la persona que me ha hecho ver que no debo olvidarme de que un día estuve muy mal y que debo compartir mi experiencia. Por eso he intentado sacar un hueco para aportar mi pequeño granito de arena, con una tremenda obligación moral de no desentenderme y no ser ingrata con la enorme oportunidad que la vida me brindó al cruzarme con Juani. Porque la Dra. Lafaja es una excelente profesional que nunca deja de formase, implicarse y cuidar a cada paciente.

Deseo que en un futuro no muy lejano, del conocimiento y la experiencia de Juani se puedan llegar a beneficiar miles de mujeres que hoy sufren, porque esas mujeres podrán tener una mejor calidad de vida. Para ello será necesaria la implicación de otros profesionales de la ginecología que hoy siguen mirando hacia otro lado.

Hoy estoy feliz, recuperada y esperando que nazca mi bebé en un par de meses.

Si mis palabras son capaces de ayudar al menos a una mujer, ya habrá merecido la pena escribir mi historia.

By |2018-02-08T20:12:59+00:008 febrero 2018|Comentarios desactivados en Mi experiencia con el tratamiento para el SPM de la Dra. Lafaja

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